19 de Abril de 2010
Felipe Calderón Hinojosa
Presidente de México
Después de muchos días de pensarlo, me atrevo a escribirle si saber a ciencia cierta si tendrá el tiempo y las ganas de leer una carta más de un ciudadano preocupado y aterrado de vivir en México.
No perderé el tiempo llenando de palabras esta carta hablando de la economía, del desempleo, de la falta de educación o a la larga cadena de carencias y necesidades que tiene nuestro País.
Le escribo con mucho coraje y con una gran necesidad de que algo bueno suceda, con hambre de que algo pase en nuestro México, con ganas de que usted abra los ojos a la realidad que ya lo tiene rebasado.
Tiene Usted idea de la gente que se esta matando a balazos en México? Tiene Usted una leve impresión de la sangre que corre diariamente en el País?? Quiero pensar que así es, pues Usted contesto con cifras realmente alarmantes en el pasado Virtuoso Simposium 2010.
De lo anterior me sorprende lo siguiente:
No se le pregunto sobre este tema y a aun así Usted describe y da porcentajes, suscribo la pregunta:
“Qué mensaje usted le daría a familias turísticas que quieren traer a sus hijos a la Ciudad de México para una experiencia que sea más bien cultural, y algo para que los niños puedan aprender. Cuál sería su recomendación..”
En ninguna parte le preguntan sobre muertos, ni narcotráfico, ni siquiera de inseguridad, sin embargo Usted en una parte de su respuesta dice:
“Sé también que nos afectan muchas noticias cotidianas acerca de muertes violentas, particularmente en México, pero también hay que decir que esas muertes son fundamentalmente resultado de la lucha que unos cárteles están librando contra otros por el control o en la defensa de ciertos territorios. Porque, ciertamente, en parte la acción del Estado y en parte la búsqueda territorial de su acción los ha llevado a situaciones de inestabilidad interna, de confrontación interna entre ellos y de lucha unos contra otros.
Pero más del 90 por ciento de esos homicidios y ejecuciones, según lo hemos venido catalogando, obedecen precisamente a la lucha de unos cárteles contra otros; es decir, no son ni siquiera acciones, ha habido muchos soldados y muchos policías caídos en cumplimiento de su deber, pero este es un porcentaje que no llega, por ejemplo, al 5 por ciento de esas muertes.
Y son mucho menos todavía, aunque los ha habido y por desgracia y lo lamentamos algunos civiles inocentes, alguna vez, atrapados, digamos, en el fuego cruzado entre los delincuentes o de policías con delincuentes, pero son realmente los menos, aunque los casos son muy penosos para nosotros como los vividos últimamente. Pero el mensaje en parte al respecto es éste. La gran mayoría, más del 90 por ciento, se refieren a acciones de criminales contra otros; ni siquiera es la gran mayoría contra las autoridades mismas y mucho menos contra civiles y mucho, mucho menos contra turistas.”
Fuente: http://www.presidencia.gob.mx/prensa/discursos/?contenido=55399
Diario hay balaceras en todos los estados del País, diario estos enfrentamientos, diario los ciudadanos comunes lidiamos con el terror, con el miedo de estar en medio de una guerra que Usted se niega a terminar.
Encima de todo esto Usted se atreve a hacernos menos; como se atreve a hacer menos los muertos inocentes, “atrapados, digamos, en el fuego cruzado”? tendría el valor de decirle esto a los Padres de los Muertos en el Tec de Monterrey? Porque con los niños muertos en Chihuahua no lo hizo. O quizá con la Señora que perdió a sus hijos después de una balacera con el ejercito?
Señor Presidente no somos los menos, somos los mas los que vivimos diariamente en un miedo absoluto, en un terror al que no estamos acostumbrados, donde truenan granadas, balazos, donde corre sangre, donde ruedan cabezas y cuerpos desmembrados, se lee muy feo, pero esta es la realidad, la realidad que Usted no esta viendo, la realidad que no quiere aceptar. La realidad que los que somos más vivimos diario, donde los noticieros ahora solo dan el conteo de los muertos, a lo largo del País.
Balaceras en las calles, balaceras en las carreteras, grupos armados que se toman la libertad de sitiar pueblos completos por tiempos inimaginables que usted bien debe saber; al amparo de las autoridades, ya que hasta han sido video grabados como es el caso de Creel, Chihuahua. Lo mismo pasó en Yecora, Sonora donde toda una noche un grupo armado tuvo el control absoluto del pueblo.
Señor Presidente tenemos miedo mucho miedo, pánico de salir de nuestros hogares en los cuales tampoco nos sentimos seguros.
Miedo de estar al lado de una patrulla en algún semáforo por temor a que los agarren a balazos, miedo de los autos que se nos ponen a un lado, miedo de no saber en que momento se desatara una lluvia de balas.
Miedo por nuestros hijos, que sean presa de una bala perdida mientras están en la escuela o en cualquier lugar, inocentes ajenos a una realidad que ya no se puede ocultar más.
Miedo Señor Presidente, miedo de no volver a sentirnos seguros, miedo de que esto siga creciendo.
Señor Presidente yo no le pido empleo, tampoco que mejore nuestra economía, no le pido mas escuelas, ni le pido mas hospitales esto lo podemos hacer nosotros con trabajo.
Lo que si le pido Señor Presidente es que nos regrese la Seguridad que necesitamos, que nos regrese ese México seguro que todos los mexicanos queremos.
Señor Presidente es tiempo de que vea a su alrededor, tiempo que se sensibilice con los ciudadanos de México, que se de cuenta que el YA BASTA se ha convertido ahora en un grito de suplica por la SEGURIDAD DEL PAIS.
Queremos sentirnos seguros, queremos volver a dormir tranquilos, queremos ver a nuestros niños jugar en la calle, sin el temor a lo que pueda pasar.
Señor Presidente es tiempo de actuar en la seguridad de nosotros es tiempo que se ponga en nuestro lugar, es obvio que hace tiempo dejo de hacerlo.
Señor Presidente por favor abra los ojos a esta horrible realidad.
Sin mas, le agradezco la debida atención.
Javier Bustamante Serrano